martes, 12 de enero de 2010

Como en un sueño

La consigna del diario La Nación era escribir un mini cuento que comience: "No lograba concentrarme en el libro".


No lograba concentrarme en el libro, pero no me preocupaba por que no era la primera vez que me ocurría. Sin embargo, esta vez me sentía diferente, y no era porque estaba volando rumbo a Roma, era una sensación que nunca antes había sentido. Leía y releía las primeras páginas del libro, hasta que quedé dormida. De pronto una puerta se abre y allí estaba ella, con su cabellera roja y sus ojos violetas, más linda que nunca y con una sonrisa que iluminaba su rostro. Me invita a pasar, y se mostró alegre de encontrarme, tomó mi mano y nos sentamos a charlar... Estaba feliz, reía con ganas, sentía que mi cuerpo era más ligero, que flotaba en la habitación... era una sensación extraña y muy agradable a la vez... De pronto se oye un ruido y siento un fuerte dolor en todo mi cuerpo, y ella que me decía que me quede tranquila, que me cuidaría, que no sintiera miedo. Despierto sobresaltada... todo era caos a mi alrededor. Ese vuelo, un vuelo de rutina en la ruta entre Bs As y Roma tuvo un accidente sin precedentes en la historia de la aviación... El humo era muy denso, no podía ver nada, se escuchaban gritos aterradores... pero de pronto oigo su voz... dulce y suave... ella aparece, me toma de la mano y salimos caminando... cuando me dice al oido... no tengas miedo... yo te cuidaré. Sentí que flotaba nuevamente, pero esta vez, era distinto... a lo lejos vi un cuerpo sin vida tirado en el pasillo del avión... y entendí... entendí que ya no sentiría más miedo... a nada, ni a nadie.

Hasta pronto

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