viernes, 25 de octubre de 2013

Historias de crotos y linyeras

En 1924, la Gerencia General del Ferrocarril Sud, de capitales ingleses, alertaba: "La presencia de individuos en las estaciones, de los denominados lingheras, entre los que suelen contarse sujetos mal intencionados o simplemente delincuentes, constituye un grave peligro por los desmanes que cometen en perjuicio de la empresa, lo que el personal debe evitar, no tolerando bajo ningún concepto ni pretexto el estacionamiento de esa gente en las dependencias del ferrocarril". En esos tiempos, la oligarquía agrícola-ganadera que exportaba casi toda su producción a Gran Bretaña, dueña de puertos y ferrocarriles. El miedo de la Gerencia General del Ferrocarril Sud, en realidad, no pasaba por los "denominados lingheras"(palabra de origen piamontés que los argentinos transformaron después en "linyeras") que a lo sumo hurtaban un poco de carbón, alguna leña, y viajaban de "colados" en los trenes de carga. Los ingleses le tenían miedo a los "lingheras" que en sus pequeñas bolsas o "monos" llevaban libros libertarios, y a autores como Nietzsche y Schopenhauer.


Muchos linyeras o crotos (llamados así porque se beneficiaron de una ordenanza dictada en 1920 por el gobernador radical José Camilo Crotto, que permitió a los braceros viajar libremente en los trenes de carga cuando fueran a trabajar a las cosechas) recorrían el país con textos de Bakunin, Kropotkine y Malatesta. El croto, individualista, con toques románticos, preindustrial, era un campo fértil para que prendieran las ideas libertarias. Héctor Woollands, un militante del "crotismo", ya muy anciano declaró hace seis años: "Durante la crisis del treinta campeaba la vocación por el anarquismo, y la FORA, Federación Obrera Regional Argentina, propiciaba la expropiación: "todo es de todos, y tenemos derecho a tomar lo necesario para subsistir". Entonces, si no había trabajo, antes que cometer la bajeza de pedir limosna era preferible correr el riesgo de salir de noche a manotear alguna gallina, para sobrevivir, no para acumular. Los delegados de la FORA, cuando salían de gira, iban de crotos en los trenes, no tenían viáticos. También era común que los crotos llevaran un par de libros en su mono, que intercambiaban en las "ranchadas".


La mayoría de los crotos, sin embargo, eran hombres marginados por la sociedad, muchos de ellos inmigrantes, sin familia, solitarios, que recorrían en los trenes los desérticos paisajes de la Argentina. Trabajaban en la cosecha de maíz, que se recogía a mano, y se hospedaban en los galpones donde se guardaba el cereal. "Pero en los tiempos de las crisis económicas, se agregaban miles de crotos nuevos. Pequeños comerciantes arruinados y hombres sin trabajo incrementaban el número. La Policía los llevaba como ganado por las calles del pueblo para interrogarlos, identificarlos, amenzarlos, maltratarlos y dispersarlos. La sociedad los rechazaba: la mayoría no se volvía a integrar", escribe Hugo Nario en El mundo los crotos, del Centro Editor de América Latina.

En su "mono", dice Nario, el croto llevaba muy poco: un par de pantalones, un poncho o frazada, unas cuantas bolsas de maíz para abrigarse. Y en su "bagayera"(una bolsita generalmente de lona) el croto guardaba todo su "capital": una ollita sobre la que ponía un plato de lata, y arriba la pava, y dentro de ésta, el mate, tenedor, cuchara, bombilla. El cuchillo siempre se llevaba en la cintura, aclara Nario. Yerba, café, azúcar, el frasquito con sal y pimienta. El croto usaba gorra, boina, y pocas veces sombrero. Pañuelo o toalla al cuello. Casi siempre, alpargatas. Un croto, a los 40 años, ya era más que maduro. A los 50, se lo podía considerar un viejo. ¿Qué significaba envejecer?, se pregunta Nario. No poder resisitr el frío, el cansancio y el hambre. Y, sobre todo, no poder subirse a los trenes de carga a la carrera, ni trepar hasta sus techos.


Según una estadística oficial del Ferrocarril Sud, en 1936 había 350 mil crotos. A fines de la década del 40, con la industrialización, el croto pasó a ser un recuerdo. Una imagen, un pedazo de historia, una triste memoria.

http://edant.clarin.com/suplementos/zona/2002/10/27/z-00301.htm

lunes, 21 de octubre de 2013

La "encantadora de números" que hizo el primer software

Ada Lovelace
Su madre no quizo que siguiera los
 pasos de su padre
Era mujer, lo que la ponía en desventaja; era condesa, lo que compensaba; era la hija de uno de los poetas más famosos de la historia, George Gordon Byron, lo que curiosamente la llevó por el camino de la ciencia.

Ada Lovelace, además, "fue la primera persona en crear un programa de computador. Era una verdadera visionaria de la computación", como le dice a BBC Mundo la tecnóloga social Suw Charman-Anderson.
Lovelace era la hija del poeta romántico Lord Byron y una intelectual muy admirada en la época victoriana, Annabella Milbanke. Apenas un mes después de su nacimiento, en 1815, sus padres se separaron y cuatro meses más tarde, Byron se fue de Inglaterra para siempre.
Lovelace nunca conoció a su padre, quien murió en Grecia en 1832, y su madre no quería que se pareciera a él, así que se aseguró de que estudiara asignaturas como matemáticas para contrarrestar las peligrosas tendencias poéticas de su padre.

El mundo en el que vivía

En la Inglaterra victoriana, los navegantes, arquitectos, ingenieros y banqueros usaban tablas matemáticas que eran calculadas por unos empleados a quienes se les llamaba "calculadores".
Eso implicaba que tales tablas estuvieran a merced del error humano.
Era también una época en la que los caballeros que no eran del clero, políticos o militares a menudo se dedicaban a las ciencias, pero nadie era profesional en esta materia: de hecho, la palabra "científico" fue acuñada por William Whewell en 1836.
Ada Lovelace
Se movía en las altas esferas donde los caballeros
 se dedicaban a las ciencias.

Uno de esos caballeros que se dedicaban a la ciencia era el matemático Charles Babbage quien, habiendo notado los aprietos provocados por la inexactitud de esas tablas matemáticas, había creado una "máquina diferencial", una calculadora que funcionaba usando adiciones puras.
Lovelace y Babbage se conocieron cuando ella tenía 17 años y empezaron a intercambiar grandes volúmenes de correspondencia y cimentaron una amistad que duraría toda la vida.
En 1842 un ingeniero italiano, Louis Menebrea, publicó un artículo en francés sobre los principios de otra máquina que Babbage había propuesto hacía ocho años, pero que no había entusiasmado a sus compatriotas: la "máquina analítica".
En contraste con la "máquina diferencial", la nueva podría llevar a cabo varias funciones, como adición, sustracción, multiplicación y división, y su diseño tenía muchas de las características de las computadoras modernas.

El papel de la condesa

Lovelace fue quien tradujo el escrito. Trabajó sin cesar durante nueve meses y el resultado llegó con un valioso apéndice.
El texto estaba acompañado de largas notas que denotaban un nivel de comprensión que ni el mismo Babbage había logrado. De hecho, quedó tan impresionado que la apodó "La encantadora de números".
"Sus logros son aún más sorprendentes cuando se tiene en cuenta que hizo todo eso sin una computadora en la cual experimentarSuw Charman-Anderson
Entre las notas estaba además un algoritmo para que la "máquina analítica" computara un secuencia establecida de números.
"Lovelace escribió lo que hoy podríamos llamar un programa informático para calcular los números de Bernoulli, pero más allá de eso, se dio cuenta que tal máquina podría hacer más que simplemente los cálculos, también podría producir arte y música, si se contaba con los algoritmos e información adecuados", subraya, entusiasmada, Charman-Anderson.
Más de un siglo antes de que se volvieran inocuas y rápidamente desaparecieran, Lovelace previó que con las tarjetas perforadas y una máquina se podrían manipular no sólo números sino también símbolos. En sus notas, anticipa incluso que se podría llegar generar música con un computador.
Desafortunadamente, la "máquina analítica" nunca se completó, así que no hubo forma de poner a prueba las teorías de Lovelace, lo que hace que se le admire aún más.
"Sus logros son aún más sorprendentes cuando se tiene en cuenta que hizo todo eso sin una computadora en la cual experimentar. Su comprensión del diseño de Babbage era tan profunda que pudo preparar el programa de Bernoulli y especular sobre las capacidades de la máquina sin haberla visto funcionar jamás. ¡Asombroso!", opina la tecnóloga social.
Pasaría un siglo antes de que Lovelace fuera reconocida, cuando el criptógrafo de la Segunda Guerra Mundial Alan Turing hizo referencia a su trabajo.
http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2013/10/131018_ada_lovelace_pionera_compacional_finde.shtml


100 mujeres: la mitad del mundo habla



http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2013/10/131018_ada_lovelace_pionera_compacional_finde.shtml

sábado, 5 de octubre de 2013

Encuentran pintura de Da Vinci precursora de la Mona Lisa

La obra habría sido realizada entre los años 1513 y 1516. Posee grandes similitudes con la Gioconda, como el color, la iluminación y la pose de las modelos.


Expertos de la Universidad Leonardo anunciaron, el viernes, el descubrimiento de una pintura de Isabel de Este que había permanecido 500 años en el anonimato y que ya es considerada una de las precursoras de la célebre Mona Lisa en el suplemento "Sette" del diario Corriere della Sera.
El Retrato de Isabel de Este, a color, ha sido encontrado en el búnker de la casa de una adinerada familia suiza y es elsucesor del carboncillo previo hecho por el maestro italiano y conservado hoy en el Museo del Louvre en París.
Todo indica que mientras el carboncillo fue realizado por Da Vinci a principios del siglo XVI, cuando era huésped del marqués Francisco II Gonzaga en la ciudad italiana de Mantua, el retrato a color tuvo que esperar alrededor de 15 años y se realizó tras la constante insistencia de la esposa del marqués y modelo, Elena de Este.
El profesor Carlo Pedretti, máxima autoridad de la Universidad Leonardo, califica esta pintura como "excepcional" y asegura que el retrato de Isabel es "el único de este tipo en el mundo".
Se trata de un óleo sobre tela realizado entre los años 1513 y 1516 con una medida de 61 cm de largo y 46,5 cm de ancho y que presenta varios motivos iconográficos inspirados en Santa Catalina de Siena, tales como la corona y el cetro.
No hay dudas sobre la autenticidad del retrato y la firma del maestro florentino: "La tela es auténtica", dice Pedretti.
Además, el análisis de carbono 14 demuestra que la pintura se realizó en un período entre 1460 y 1650, lo que elimina la sospecha de que hubiera sido realizada en un tiempo posterior al de Leonardo.
El retrato presenta muchas similitudes con el de La Gioconda, especialmente en cuanto al color y la iluminación, aparte de la pose de ambas modelos.
Por ello, la duda de que una de ellas fuera realmente Isabel de Este queda latente y tendrá que ser investigada más a fondo.
Isabel del Este fue una noble italiana, gran mecenas de artistas y protectora de, entre otros, Rafael, Mantegna y Giulio Romano, y fue retratada por otros genios como Tiziano.

jueves, 3 de octubre de 2013

Hallan una estatua de Ramsés II con más de 3.000 años de antigüedad en Egipto

Ha sido descubierta por un equipo de arqueólogos alemanes y egipcios en el templo de la diosa Bastet, en el norte de Egipto
EFE
Un equipo de arqueólogos, compuesto por egipcios y alemanes, ha descubierto una estatua de Ramsés II, con más de 3.000 años de antigüedad, en el templo de la diosa Bastet, en la provincia de Sharqiya, en el norte de Egipto.
La figura, que data de la XIX dinastía (entre el 1.295 y el 1.186 a.C.), mide 1,95 metros de largo por 1,60 de ancho y es de granito rojo, informó el ministro egipcio de Antigüedades, Mohamed Ibrahim, en un comunicado. En su parte de atrás, la figura tieneinscripciones jeroglíficas con el nombre de Ramsés II, que es uno de los faraones del Imperio Nuevo, perteneciente a la XIX dinastía, y de varios dioses.
La pieza fue hallada durante excavaciones al este del Gran Templo, como también se conoce el santuario de Bastet, que se representaba con forma de gato y era protectora del hogar, a 85 kilómetros al noreste de El Cairo. El templo se encuentra en la colina de Bubastis, que, según Ibrahim, es uno de los yacimientos más antiguos del país, ya que en él se han descubierto artefactos que se remontan a la dinastía IV (2.630-2.500 a.C.).
Los últimos descubrimientos
El ministro explicó que el lugar fue en la antigüedad un centro religioso importante, que, por su ubicación, fue testigo de varias invasiones procedentes del este. Aparte de la estatua de Ramsés, los arqueólogos también han encontrado la figura de un alto funcionario del Estado durante la dinastía XIX, hecha de arenisca y con unas dimensiones de 35 por 25 centímetros. En su superficie está escrito que fue un regalo para la diosa Bastet.
Las autoridades egipcias creen que estos últimos descubrimientos, junto a otros anteriores en la zona, ofrecen nuevas pistas para encontrar otro templo en esa área de la época del Imperio Nuevo.

http://www.abc.es/cultura/20131003/abci-estatua-ramses-egipto-201310031323.html

lunes, 30 de septiembre de 2013

Así hablábamos hace 4000 años

Recrean en una grabación cómo sonaba el lenguaje extinto y nunca escrito que dio origen a las lenguas indoeuropeas

DEVIMAHATMYA
Tablas en sánscrito. La lengua protoindoeuropea se reconstruye por comparación con otras lenguas
Las modernas lenguas indoeuropeas, a la que pertenecen la mayoría de las lenguas de Europa y Asia meridional, descienden de una única lengua, llamada protoindoeuropea, que era hablada por un pueblo que vivió entre los años 4.500 y 2.500 antes de Cristo, y no dejó textos escritos. Como es lógico, los científicos se han preguntado cómo sonaría esa lengua original. En 1868, el lingüista alemán August Schleicher utilizó un vocabulario protoindoeuropeo reconstruido -con un método comparativo a partir de similitudes entre el sánscrito, el griego clásico, el latín, el germánico, etc-, para crear una fábula, con el objetivo de escuchar una aproximación de ese lenguaje. Conocida como la fábula de Schleicher o «La oveja y los caballos», la parábola narra la historia de una oveja esquilada que se encuentra en el campo con un grupo de caballos algo respondones. La oveja les dice que le duele el corazón al ver a los equinos cargados y con un jinete encima, y los caballos le contestan que también les duele a ellos cuando ven al amo vestido con la lana de la oveja mientras ella está desnuda.
Los lingüistas han seguido trabajando para descubrir más acerca de esa lengua extinta y actualizan periódicamente el experimento sonoro. El último en hacerlo es el lingüista Andrew Byrd, de la Universidad de Kentucky, que recita en la revista Archaeology su versión de la fábula adaptando su pronunciación a los últimos hallazgos sobre la lengua (puedes escuchar su versión bajo estas líneas). Byrd también ha actualizado otra parábola corta en protoindoeuropeo reconstruido en 1990. Se inspira en un pasaje del Rig Veda, una antigua colección de himnos en sánscrito, en la que un rey suplica al dios Varuna que le conceda un hijo.



domingo, 29 de septiembre de 2013

Los extraños nombres que recibe la hoy célebre arroba en otros idiomas

El símbolo, que data del siglo XVI, se denomina A loca, cola de mono, caracol y hasta strudel
Por Uriel Bederman  | Para LA NACION

Célebre gracias al email y al auge de Twitter, el símbolo de la arroba tiene su propia historia para contar. Curiosidades idiomáticas penden de su redondez: desde el rabo de un simio hasta un postre de manzana. Pero vamos al asunto.
Pulsar dos o más teclas para anotar el símbolo @ se ha convertido en un acto corriente, que no requiere cálculo. La misma suerte corre su mención: cuando vociferamos una dirección de correo electrónico o una cuenta de Twitter, articulamos su nombre con la misma soltura que, varias décadas atrás, alguien decía estampilla o buzón. El símbolo hoy es tecnológico, aunque su origen no.
La arroba fue una medida de peso popular entre los comerciantes de Europa y Oriente del siglo XVI, representando la cuarta parte de una medida superior, el quintal. En la báscula arroja entre 11,5 y 13 kilogramos, según la región en la que se utilice. A pesar de sus mutaciones, nuestro diccionario evidencia la cuna del término al indicar que la locución adverbial por arrobas significa abundantemente, sobrada, excesivamente. Su empleo para vincular productos con precios unitarios (en muchos países aún la llaman A comercial) explica su inclusión en los teclados de las máquinas de escribir aparecidas en Estados Unidos hacia fines del siglo XIX, herencia que recibió en entorno informático.
El 21 de junio de 1971, Ray Tomlinson envió el primer y mítico email de la historia desde la cuenta tomlinson@bbn-tenexa de la red Arpanet, antecedente directo de Internet. La presencia en el teclado de un signo en desuso motivó a este ingeniero a utilizarlo para intermediar entre el nombre de usuario y el del dominio, dándole continuidad a la dirección de correo electrónico.
Además, la grafía del signo -ese dibujo que avanza en caminos circulares- se vincula a la fusión gráfica de la palabra latina ad que, entre otras acepciones, se traduce como en, at en inglés. En este orden, la elección de Tomlinson adquiere más sólido cimiento: escritas de este modo, las direcciones de correo se corresponden con el esquema equis usuario, en equis dominio. Un dominio es, grosso modo, un nombre fácil de recordar para un conjunto de recursos que, técnicamente, se identifican mediante números difíciles de retener. Por ejemplo, gmail.com o lanacion.com.ar. Pero volvamos a la arroba.
A comienzos de este siglo, el historiador italiano Giorgio Stabile dio con un documento comercial fechado el 4 de mayo de 1536 en el cual aparece dibujada una arroba. En una entrevista cedida a La República, el académico revela detalles acerca de su pesquisa en torno del símbolo y de un posible uso por parte de Leonardo Da Vinci. Stabile la llama chiocciola, es decir, caracol. Ocurre que al término, bajo los efectos de la globalización, se lo conoce bajo múltiples denominaciones, algunas más que curiosas.
Al igual que en italiano, le llaman caracol en coreano (dalphaengi) y en esperanto (heliko), aunque en el idioma universal también le dicen volvita A, que significa A envuelta. Si bien en hebreo se conoce como shalbul (otra vez caracol), strudel es otro de sus nombres, tanto en ese idioma cuanto en idish; basta observar el perfil de este postre manzana típico de Europa Central para encontrar un fundamento visual. En esta misma dirección, algunos españoles le dicen ensaimada.
Sin embargo, el reino animal es el más visitado: trompa de elefante o cola de cerdo en danés; cola de gato en finlandés; ratoncito en mandarín; gusano en húngaro y, entre sobrados ejemplos, patito en la tierra del Partenón. Otros curiosos: arenque en adobo en checo, y también alfa encrespada; los rusos le dicen rosa, y A loca para los serbios. Pero es el simio el más elegido para hablar de la arroba en el mundo. En alemán, frisio, holandés y rumano, entre otros, la denominan cola de mono.

Actualmente la arroba ha sido captada por ciertos militantes de la igualdad de género y por aquellos que bajo licencias del lenguaje la anotan en reemplazo de la a de las chicas y la o de los muchachos. Son pocos, eso sí, los que muestran habilidad para dibujarla dignamente sobre una hoja, lapicera en mano, en esas extrañas ocasiones en las que anotamos una dirección de correo electrónico por fuera del mundo digital.

lunes, 23 de septiembre de 2013

¿Por qué las alcancías tienen forma de cerditos?

Al cerdo  siempre se lo ha considerado sinónimo de prosperidad y abundancia. Las familias humildes de Europa reservaban un cerdo para  venderlo en caso de necesidad.  Por ello tener este animal se consideraba como símbolo de garantía para el futuro.
En España, la matanza del cerdo permitía conservar durante todo el año una fuente importante de proteínas de origen animal. Por tal motivo, las primeras alcancías tenían forma de cerdo, queriendo simbolizar el ahorro  y reserva para el futuro.

Por otro parte, también se cree que el cerdo puede estar asociado a un juego de palabras en inglés, idioma en el que cerdo se escribe pig, y arcilla, material con el que se fabricaban las vasijas en las que las familias guardaban su dinero, se escribe pygg (orange clay), por lo que la forma de las alcancías podrían ser  consecuencia de un juego de palabras.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Breve historia del Día del Estudiante

Por Daniel Balmaceda

Desde la Edad Media, los gremios celebran su día. Estos festejos estaban relacionados con el santo patrono de cada profesión. Los músicos celebraban el día de Santa Cecilia, 22 de noviembre. Mientras que el 1 de diciembre los orfebres recordaban a San Eligio, su santo patrono. La costumbre de que cada gremio celebre su día se mantiene, aunque despojado del elemento religioso. Pero, ¿cómo se originó el Día del Estudiante? Fue a partir de la propuesta de Salvador Debenedetti, presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras. En 1902, Debenedetti (18 años) propuso que en su facultad se celebrase el “Día de los Estudiantes” el 21 de septiembre, como homenaje a Domingo Faustino Sarmiento. ¿Qué tenía que ver el Padre del Aula con la fecha? El 21 de septiembre de 1888, sus restos mortales llegaron a Buenos Aires, luego de ser repatriados desde Asunción (había muerto el 11 de septiembre). La idea del estudiante Debenedetti -que luego sería un arqueólogo de renombre- se impuso, primero en su Facultad y luego en otras. Los primeros 21 de septiembre estudiantiles se limitaron a actos universitarios
, en los que los oradores exaltaban el empeño de los alumnos. También quedó la costumbre, en todo el país, de que los jóvenes llevaran una ofrenda floral al monumento de Sarmiento. Muy pocos años después, en enero de 1908, el Primer Congreso de Estudiantes Sudamericanos reunido en Montevideo estableció esa fecha para celebrar su día.
El 21 de septiembre de 1908, los estudiantes uruguayos tomaron la iniciativa e invitaron a sus pares brasileños a su país para agasajarlos. Esto hizo que las celebraciones en nuestra tierra tomaran otro camino. Estudiantes de la ciudad de La Plata invitaban a estudiantes porteños, a un paseo por el bosque. Otros salían a dar una vuelta por el delta del Tigre (como los que vemos en la foto principal). Otros realizaban obras de teatro. Cada año se organizaban concursos de afiches en los que por lo general se reflejaba el sacrificio del estudiante o se caricaturizaba una mesa de examen. En varios puntos del país surgieron las comparsas estudiantiles. Los festejos arrancaban el 20 de septiembre y culminaban al día siguiente. En 1914, un grupo de estudiantes alquiló el Palais de Glace, en Recoleta, para llevar adelante un festival.
Otros se dieron cita en el Hotel Savoy, donde les prepararon una comida. De esta manera, las celebraciones fueron multiplicándose, con tono festivo y ánimo de esparcimiento. Pronto se sumaron las excursiones a espacios verdes, donde los varones llevaban una pelota y armaban un picado. Pero, sobre todo, la confraternidad estudiantil se ponía de manifiesto en esos días. En 1917, un grupo de alumnos uruguayos invitó a una veintena de pares porteños, a un paseo por Colonia de Sacramento. Para 1919, ya se organizaban bailes del Día de los Estudiantes.
En la década de 1940, los festejos se limitaban a un paseo de excursión o una fiesta con baile.

En los años 50 y 60, se estableció la costumbre de celebrar el Día de la Primavera en las principales ciudades del país. En Buenos Aires, por ejemplo, la avenida Santa Fe  se convertía en peatonal, las vidrieras de los negocios se adornaban, grandes y chicos repartían flores y cantaban. Los estudiantes de todos los niveles se sumaban a estos festejos.
Las celebraciones llevan más de cien años. Persisten, tal vez con otro tipo de actividades que las originales. Pero mantienen el espíritu alegre y jovial que tuvieron los precursores.

http://blogs.lanacion.com.ar/historia-argentina/costumbres/breve-historia-del-dia-del-estudiante/

lunes, 16 de septiembre de 2013

El hombre más rico de la historia, en un mapa de 1381

Era un sultán que desestabilizó el precio del oro, de tanto como tenía y repartía en su viaje a la Meca
ABC Fragmento del mapa que muestra la península arábiga














El personaje aparece en un mapa maravilloso, obra de cartógrafos judíos de la escuela mallorquina, de 1381, un Sultán africano, Mansa Moussa, del que hoy se sabe que ha sido el hombre más rico de la historia. Plagado de oro, tenía tanto, que desestabilizó su valor en oriente al repartirlo con proverbial prodigalidad durante su peregrinaje a la Meca…