sábado, 14 de diciembre de 2013

Tenemos que empezar a dar la razón a la maestra

Dobbiamo ricominciare a dare ragione alla maestra

di Francesca Porta

«La maestra ha ragione». Quando eravamo piccoli e amavamo lamentarci della scuola, i nostri genitori erano di solito irremovibili: «La maestra ha ragione», dicevano. Anche quando non erano del tutto convinti. Anche quando non era vero. Oggi, invece, le cose sono cambiate. Oggi la maestra ha spesso torto. Hanno ragione i figli, sempre. O quasi. A porre l'accento su questo fenomeno è stata, alcuni giorni fa, Francesca Tricomi con una lettera inviata a Mario Calabresi, direttore de La Stampa. Nella missiva Francesca (felice mamma di due figli che lavora al Centro di Innovazione di Telecom Italia dove studia e monitora l’evoluzione di società e tecnologia) rifletteva sul futuro di questi bambini, educati ad avere sempre ragione. Noi l'abbiamo incontrata per capire perché è urgente ricominciare a dare ragione alla maestra.

Cosa l'ha spinta a scrivere questa lettera?
«Solitamente si scrive per due motivi: perché si è innamorati di un'idea oppure perché si è arrabbiati. Nel mio caso valgono entrambe le regole. Sono innamorata dei miei figli e dell'infanzia e sono arrabbiata per alcuni episodi che ho visto capitare negli ultimi anni. Episodi che mi hanno indignato e mi hanno convinto a prendere in mano la penna. "Ci sono cose che vanno scritte", ho pensato».

Quali episodi?
«Frasi che ho sentito, vicende che mi sono state riportate dalle amiche. Diversi casi che hanno reso evidente l'esistenza, oggi, di una grossa emergenza educativa. Per esempio, ho sentito numerosi genitori lamentarsi del comportamento delle insegnanti dei loro figli: "Poverino, gli hanno dato troppi compiti"; "Poverina, le hanno chiesto di imparare una poesia di Carducci"; "Poverini, li hanno costretti a vedere il film del brutto anatroccolo e si sono messi a piangere". Ho capito che i genitori sono sempre pronti alla critica, ma non più nei confronti dei figli, bensì dei loro insegnanti! È come se il mondo si fosse capovolto».

Una volta le maestre avevano sempre ragione, i figli torto.
«Esatto. La nostra generazione è cresciuta così, e molte generazioni prima di noi. Oggi, invece, è il contrario: i bambini sono perfetti. E devono avere sempre ragione. I genitori si arrogano il diritto di salire in cattedra e giudicare gli insegnanti, il loro comportamento e persino il programma didattico. Anche se non è il loro mestiere e, la maggior parte delle volte, non sanno di cosa parlano. L'importante è accondiscendere alle richieste e alle lamentele dei figli. Trasformandosi, più che in genitori, in avvocati difensori».

Quali sono i rischi di questo comportamento?
«Il rischio è quello di crescere una generazione di figli seduti e inetti, oppure di prepotenti che credono di sapere tutto. L'eccessiva accondiscendenza priva i bambini di quelle sane critiche che li aiutano a crescere. Li priva dell'esperienza, altamente educativa, di dover affrontare e accettare una visione del mondo diversa dalla propria. Li preserva ingiustamente dall'occasione di combattere per le proprie idee, di ambire all'emancipazione. Nel tentativo di proteggerli, in realtà li danneggiamo».

Cosa possiamo fare per invertire la tendenza?
«Tornare a dire no. Perché, lo sappiamo, i no aiutano a crescere. E ricominciare a criticare i propri figli quando è il caso, perché è utile prima di tutto a loro. Al percorso di crescita e di emancipazione che devono compiere per diventare degli adulti consapevoli e intellettualmente onesti. Quando si tratta del rapporto scuola-famiglia, poi, dobbiamo assolutamente tornare a dare ragione alla maestra. Non perché è infallibile (sappiamo bene che non è così), ma perché i bambini devono comprendere che le loro azioni hanno delle conseguenze e che la mamma e il papà non saranno sempre pronti a coprire le loro spalle. È una mia opinione, ovviamente, e non ho la pretesa di aver ragione. Ma sono convinta che ci sia una vera e propria emergenza educativa. Che dev'essere risolta al più presto».
http://www.vanityfair.it/news/societ%C3%A0/13/11/27/educazione-figli-rapporto-insegnanti-maestra

Obras de todos los tiempos

La Piedad florentina, escultura de Michelangelo Buonarroti, también conocida como la Piedad Bandini

Se cree que se comenzó a realizar en 1550.  La obra consta de cuatro personajes: Jesús muerto que está sostenido por la Virgen María,  María Magdalena y Nicodemo, cuyos rasgos son un autorretrato de su autor, Michelangelo.

Se encuentra en el Museo dell'Opera del Duomo Firenze. La obra fue realizada en Roma y recién en el año 1674 por órdenes de Cosme III fue trasladada a Florencia a la Basílica de San Lorenzo, y recién desde 1960 se encuentra en el museo de la Catedral.


viernes, 13 de diciembre de 2013

Obras de todos los tiempos

Mosè di Michelangelo Buonarroti 1513 - 1515 circa, ritoccata nel 1542
Escultura de mármol blanco, 235 cm

Escultura renacentista del siglo XVI se encuentra en la Basílica de San Pietro in Vincoli, en la zona del Esquilino, Roma.
Esta obra es la figura central de la tumba del Papa Julio II.

Obras de todos los tiempos

La Pietà di Michelangelo Buonarroti 1497 - 1499

Obra clásica del Renacimiento - 174 cm (alto) x 195 cm (ancho) x 69 cm (profundidad) Mármol

Capolavoro de Michelangelo realizado en mármol.  Esta obra se encuentra en el Vaticano, en la Basílica de San Pedro.  Desde hace unos años, se puede apreciar esta magnífica escultura detrás de un vidrio debido a que la misma sufrió un atentado.

La obra refleja el momento en el que la Virgen recoge en su regazo el cuerpo de su hijo muerto, tras el descendimiento de la cruz.

Sorprende la juventud de la Virgen María respecto a la edad de su hijo, Jesús, que pretende representar el ideal de belleza y pureza que transmite la juventud, que muestra una Virgen eternamente pura, joven y bella.





miércoles, 11 de diciembre de 2013

El rosa era un color masculino y el azul, femenino

Todos hemos escuchado alguna vez eso de que el rosa es el color de las niñas y el azul el de los niños. Hemos creído que siempre ha sido así y hasta tal punto llega la cosa que cuando vemos a un hombre con una camisa rosa (últimamente se han puesto de moda) nos parece raro.
Sin embargo hubo una época en la que el rosa era el color masculino por excelencia y el azul era una tonalidad inequívocamente femenina. Pero vamos a explicarnos mejor.
Si vemos un cuadro de una familia real anterior al siglo XX es muy probable que veamos a algún bebé vestido de rosa. No es la hija del rey, sino el príncipe heredero . Antiguamente el color de los reyes era el rojo tanto por su simbolismo como por el hecho de que el tinte de este color era tan caro que sólo podían permitírselo las testas coronadas. El rosa, por tanto, era algo así como un "rojo de baja graduación" que identificaba al varón destinado a ser el sucesor al trono.
Por otra parte el color azul se identificaba con la Virgen María. El porqué de esta tonalidad se debe, según algunos, al color de algo tan puro como lo es el cielo de las buenas almas; pero para otros la razón de que la Virgen vistiera un manto azul se debía a que este pigmento era el más caro y lujoso después del rojo. Sea la razón que sea el azul acabó convirtiéndose en el color de la pureza virginal, algo típicamente femenino en épocas no tan lejanas. (Por cierto y volviendo al tema de los príncipes: la niña que véis en la foto de arriba llevando una cinta azul es la reina Victoria de Inglaterra de pequeña)
Así visto hasta nos parece lógico que el reparto de colores por sexo no fuese de otra manera, por lo que nos preguntamos cuándo se produjo la inversión y por qué niños y niñas acabaron intercambiándose los tonos.
Fue hacia 1920 (históricamente antes de ayer). Tras la Primera Guerra Mundial se hizo patente que los usos de la guerra habían cambiado y una de las primeras transformaciones debido a ello la sufrieron los uniformes. Hasta entonces eran elegantes y vistosos, pero las trincheras, el uso de carros de combate y la importancia creciente del camuflaje obligaron a dejar de usar colores como el amarillo o, precisamente, el rojo. Debido a esto este tono dejó de ser el color de algo tan "masculino" como la guerra, por lo que ya no era preciso vestir a los niños de rosa.
También tuvo que ver un cambio en la moda infantil: se empezaron a llevar los trajes de marinerito y, claro, eso significaba empezar a usar el azul reglamentario. Además, el reciente descubrimiento del tinte azul sintético suponía una revolución al hacer más baratas ciertas prendas. Por pura oposición y porque las niñas eran identificadas con la delicadeza del lujo (se empezaba a afirmar eso de que toda niña es una princesa) se empezó a utilizar para ellas el color más caro, pero rebajado para hacerlo más económico. Es decir, el rosa.
Y de momento la cosa no ha cambiado pese a que ya existen versiones sintéticas y baratas de todos los tintes. ¿Cambiará de nuevo esta identificación? Quién sabe... a lo mejor nuestros hijos empiezan a vestir de verde y nuestras hijas de marrón.
http://www.enfolang.com/internacional/curiosidades/azul-rosa-ninos.html

sábado, 7 de diciembre de 2013

La Edad Media hasta el siglo XIV

Obras de todos los tiempos

Gian Lorenzo Bernini - Nació en Nápoles el 7 de diciembre de 1598
Uno de los artistas más destacados del Barroco

Apolo y Dafne 1622 - 1625
Galería Borghese, Roma
Escultura en mármol, 243 cm

"El mito de Apolo y Dafne ha sido interpretado como un enfrentamiento entre la virtud  -Dafne- y los deseos sexuales -Apolo-.  Mientras Apolo persigue a Dafne lujuriosamente, ella se salva a través de la metamorfosis y el confinamiento a un árbol de laurel, que puede considerarse como un acto de castidad eterna.  Dafne se ve forzada a sacrificar su cuerpo y convertirse en árbol de laurel como única escapatoria a las presiones y constantes deseos sexuales de Apolo."
http://es.wikipedia.org/wiki/Apolo_y_Dafne


viernes, 6 de diciembre de 2013

Adiós Mr. Mandela

Donde termina el arco iris,
habrá un lugar, hermano, donde el mundo
podrá cantar canciones de todas clases
Nosotros cantaremos juntos,
negros y blancos hermanos, una canción.
Y será un canto lleno de tristeza.
No comprendemos el motivo
difícil de aprender.
Nosotros lo aprendemos todos juntos.
No existe un motivo que sea negro.
No existe un motivo que sea blanco.
Hay solamente música.
Y cantaremos música, hermano,
donde termina el arco iris.

Richard Rive - Sudáfrica

martes, 3 de diciembre de 2013

Obras de todos los tiempos

Vincent van Gogh, retrato de Adelina Ravoux (entre el 17 y 22 de junio de 1890)
67x55 cm Colección privada

Cuadro poco conocido, tal vez por tratarse de una colección privada.
La mirada de la joven tensa y triste...

lunes, 2 de diciembre de 2013

Obras de todos los tiempos

Vincent van Gogh, La noche estrellada 1889
Oleo sobre lienzo, 73'7x92'1 cm MOMA, New York USA

El perfil del pueblo desaparece bajo el poder del cielo estrellado y las ramas de los cipreses se asemejan a las llamas.